¡Bienvenid@s al Templo Dimensional! Un portal donde tiene cabida todo o nada. Los Sabios del Templo gobiernan este lugar sabiamente y en el anonimato, y su representante el Tío Elwood estará encantado de serviros humildemente. Atravesad los muros del Templo Dimensional y disfrutad de vuestra visita.

La Biblioteca de Alejandría

Universidades y niños malignos

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Saludos otra vez, navegantes, saqueadores de la red (en inglés mola más, Web Raiders) y, como diría el Capitán Haddock, miserable panda de bachibozuks. Bienvenidos sean todos de nuevo un día más al Templo Dimensional. Tras unos días en los que un espíritu constructivo se ha apoderado de mí y me he dedicado a trabajar en mi proyecto fin de carrera, con la consecuencia directa de un resfriado que me impidió el día de ayer cumplir con mis actividades para con la sociedad española (vamos, que estaba muy pachucho y no fui al tajo), esta mañana me he levantado mucho mejor y con ganas de postear algo.

Y precisamente, sobre lo que quiero postear hoy es sobre un poquito de cine, sobre aquellas películas que he visto recientemente y que merece la pena que comente por aquí. No esperéis encontrar aquí a Fellini o Godard porque las películas que voy a comentar son simplemente entretenidas (el mejor halago que se le puede hacer a una película es que sea entretenida). Así pues, hoy os hablaré de dos películas: una comedia y una de terror. Así que agarraos los machos porque despegamos...


ADMITIDO

Una comedia universitaria al uso, con todos los típicos tópicos sobre las universidades americanas, pero con una pequeña diferencia: CRÍTICA SOCIAL. "¿Ein? ¿Cómo puede ser?" diréis algunos ante esta afirmación.

Pues sí, porque a grandes rasgos el argumento trata sobre un chaval (Justin Long) que acaba el instituto y se encuentra con que ninguna de las elitistas y pedantes universidades americanas le quiere entre sus filas. Así, decide montar un fraude inventándose una universidad ficticia para convencer a sus padres de que no es un fracasado. El problema es que para hacer más creíble su idea, monta una página web completa de la universidad. Con varios amigos, el prota rehabilita un psiquiátrico abandonado y lo convierte en el Instituto de Tecnología South Harmon (suena hasta bien, ¿eh?) El problema viene en que, por un error de su página web, miles de personas acaban apuntándose a la universidad ficticia y acudiendo al lugar esperando que les den clases. Pero no hay profesores allí... de hecho no hay asignaturas. Y ahí comienza el verdadero punto interesante de la película, porque al final esa universidad acaba convirtiéndose en un centro de auto-aprendizaje, donde los chavales pueden aprender lo que quieran: desde Arte, Filosofía, Cocina, Deportes, Rock and Roll, o simplemente cómo vaguear.

Sin desvelaros el final, que por cierto me resultó muy emotivo, os comento que la película es entretenida, sin llegar a ser brillante puesto que en algunos momentos acaba cayendo en los tópicos de este tipo de films (fiestas universitarias, rituales de iniciación de hermandades, personajes freaks y graciosos, tías buenas...) Sin embargo, en los momentos en los que vemos cómo los personajes deciden sacar partido a su situación y aprender lo que ellos más desean, en vez de colarse en el gris sistema educativo en el cual tienes que aprender asignaturas que sabes que no te van a servir en un futuro... esos momentos a mí me resultan geniales, y se ve ahí el verdadero conflicto social que genera el sistema universitario americano. "¿Si no entro a la universidad estoy condenado a ser conductor de autobús?" Se pregunta uno de los personajes. En ese aspecto, el film es un logro porque nos hace ver que, poniendo el empeño necesario, todos podemos ser lo que queramos. Si véis la película, observad al que interpreta al colgado de la película, que comienza siendo un freak apestoso y acaba siendo un gran cocinero experimental.

En conclusión, una película para ver con los amigos y amigas, porque los gags son tan típicos de universidades que no merece la pena verlos en la soledad. Te ríes mucho más cuando hay gente a tu alrededor. Sin embargo, echadle un ojo a lo que os he comentado sobre el mensaje que quiere transmitir y, sobretodo, algunas de las escenas finales. Impresionante.

LO MEJOR: El "decano" chiflado y paranoico

LO PEOR: Que no intenta en ningún momento escapar de los tópicos del género "universitario"





LA PROFECÍA

Y ahora, cambiando radicalmente de tema y de género, os voy a hacer un pequeño comentario sobre este PELICULÓN, un clásico de los 70 dirigido por el magistral Richard Donner (Superman, Los Goonies, Arma Letal...) Sí, os hablo de ese niño cabrón, ese anti-cristo conocido popularmente como Damien. Pues esta película cubre la primera etapa de los andares de Damien por el mundo (la segunda película cubre su paso a la pubertad, y la tercera su vida adulta cuando quiere provocar el Apocalípsis).

¿El argumento? Bueno, lo resumiré de tal modo que no destripe a nadie. Robert Thorn (interpretado por el magnífico Gregory Peck), embajador yanqui en Roma, acude al hospital donde le comunican que su hijo recién nacido ha fallecido. El sacerdote le propone adoptar a un bebé para sustituirle y que la madre no sufra un trauma. Lo que no sabe el embajador Thorn es que ese niño es el que marca la Profecía del Apocalípsis, el Anticristo. Pasan 5 años sin que nadie sospeche nada, pero el día del quinto cumpleaños de Damien, su niñera se suicida misteriosamente. A partir de ese momento, un cura paranoica comienza a asaltar a Thorn, y un periodista fotógrafo comienza a atar cabos sobre Damien. Poco a poco, el embajador Thorn comienza a sospechar que quizás su hijo no sea lo que parece ser.

Ahora, pasando a otras cuestiones... ¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya? Esta película, junto a El Exorcista, nos plantea el argumento del Demonio en la Tierra, en el caso de Reagan mediante una posesión y en el caso de Damien, como el propio hijo de Satán. La película ofrece un ritmo lento pero inquietante, con los momentos más dramáticos marcados por la soberbia banda sonora de Jerry Goldsmith (intentad escucharla porque acojona, más que el nuevo disco de los Judas XD) La forma en la que todos los personajes van cayendo, como fichas de dominó, es aterradora y siempre bajo la tapadera de "accidentes extravagantes". Sin embargo, nosotros sabemos que es Damien quien está detrás de todo.

La interpretación de los actores es soberbia. Gregory Peck está fantástico en su papel de un hombre importante y racional, que no cree en brujerías pero que poco a poco se va convenciendo tras ver más y más pruebas que lo confirman. El niño que hace de Damien es, sencillamente, genial, y transmite perfectamente la sensación que deja el film al espectador: "VALE, SÉ QUE ESE NIÑO ES DEMONIACO, Y SÉ QUE HAY QUE DESTRUIRLO PARA EVITAR MAYORES MALES AL MUNDO. PERO... ¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN NIÑO?" En algunas escenas vemos a Damien como el ser diabólico que es, y en otras como un simple niño que aún no es consciente de su poder y su maldad.

Por supuesto, será en la segunda película de la saga cuando Damien descubra quién es y lo que es capaz de hacer, gracias a la ayuda de sus dos "padrinos": el empresario amigo de su padre y el sargento de su regimiento en la escuela militar. Sin esa ayuda, Damien nunca habría llegado a saber su naturaleza. Pero eso pertenece a otra película y no toca aquí mencionarlo.

Como ya dije, el ritmo de la película es lento y pausado, sin los excesos ni las típicas escenas "de susto" tan típicas de los productos más abominables del terror actual. El terror aquí se crea lentamente, de una forma progresiva, hasta llegar al final en que la revelación se hace patente, el padre de la criatura es totalmente consciente de quién es su hijo y toma a su cargo la responsabilidad de destruirle. Esta forma de concebir el terror es más cercana a otros films magistrales como El Exorcista, El Resplandor, Carrie, The Ring (la japonesa, por favor, que la americana da mucho asco) o incluso La Noche de Halloween (de nuestro querido amigo John Carpenter), y se basa en una tradición del terror más "literaria", donde la sensación de inquietud se crea de forma progresiva y durante todo el film, en una sensación de terror y angustia que va "in crescendo". Nada de sustos fáciles mediante el uso del sonido 5.1, golpes de efecto puntuales mediante el uso de la música o la imagen. Eso te puede asustar en el cine (como para no asustarse, con el sonido THX a toda hostia y toda la sala a oscuras. Pero os aseguro que no deja de ser eso, un simple susto pasajero. El terror es mucho más que eso e implica el reconocimiento de que algo no funciona como debería, que algo es más de lo que parece y, sobretodo, la sensación de impotencia ante ese "algo".

Como puede ser, por ejemplo, encontrarnos con un niño maligno, hijo de Satán y que puede destruirnos con una mirada. Ni más ni menos.

LO MEJOR: La banda sonora de Jerry Goldsmith y, sobretodo, Damien.

LO PEOR: Que esté un poco anticuada ya, y sobretodo que se haya perdido esta forma de hacer películas en favor de otro tipo de terror más efectista.



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Pues por hoy eso es todo, amigos... Os dejo con una frase mítica, extraída del Apocalípsis de San Juan y entrada de una de las canciones míticas del heavy metal:


Woe to You Oh Earth and Sea
for the Devil sends the beast with wrath
because he knows the time is short
Let him who hath understanding
reckon the number of the beast
for it is a human number
its number is six hundred and sixty six.

From this day I will play the blues

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Hoy os voy a hablar de algo poco habitual en este blog, concretamente de un estilo musical que para muchos es difícil e incomprensible. Lo cual es bastante irónico, porque este estilo musical habla precisamente con el lenguaje del corazón roto, el que todo el mundo comprende. Os hablo del Blues, claro está. Como siempre dejaré que la Wikipedia hable por mí:

EXTRAÍDO DE LA WIKIPEDIA

El Blues es un estilo musical vocal e instrumental, basado en la utilización de notas de blues y de un patrón repetitivo, que suele seguir una estructura de doce compases. En Estados Unidos se desarrolló en las comunidades afroamericanas, a través de los espirituales, canciones de oración, canciones de trabajo, rimas inglesas, baladas escocesas e irlandesas narradas y gritos de campo. La utilización de las notas de blues y la importancia de los patrones de llamada y respuesta, tanto en la música como en las letras, son indicativos de la herencia africana-occidental de este estilo. El blues influyó en la música popular estadounidense y occidental en general, llegando a formar parte de géneros musicales como el ragtime, jazz, bluegrass, rhythm and blues, rock and roll, hip-hop, música country y canciones pop.

La frase the blues hace referencia a los blue devils, indicando espíritus caídos, depresión y tristeza. Una de las primeras referencias a "the blues" puede encontrarse en la farsa de 1798 "Blue Devils, a farce in one act", de George Colman. Posteriorme6nte, durante el Siglo XIX, esta frase fue usada eufemísticamente para hacer referencia al delirium tremens y a la policía.

A pesar de que la frase, en la música afroamericana, pueda tener un significado más antiguo se atestiguó que en 1912, en Memphis, Tennessee el músico W. C. Handy ya utilizaba (en su tema "Memphis Blues") la frase 'the blues' para referirse a un estado de ánimo depresivo.

Orígenes culturales

Los estilos asociados al blues comparten un pequeño número de características similares, debido a que este género musical adopta su forma de las características personales de cada artista que lo interpreta. Sin embargo, existen una serie de características que estaban presentes mucho antes de la creación del blues moderno.

Una de las primeras formas de música conocida que guarda similitud con el blues, se corresponde con los gritos de llamada y respuesta, los cuales se definieron como "expresiones funcionales de un estilo con acompañamiento o armonía y alejados de la formalidad de cualquier estructura musical". Una forma de este estilo pre-blues se pudo escuchar en los lamentos, o gritos de campo de esclavos, los cuales tomaron la forma de "canciones de un sólo interprete con contenido emocional". El blues, hoy en día, puede definirse como un estilo musical basado tanto en una estructura armónica europea como en la tradición de llamada y respuesta del África occidental y transformado en una interacción entre voz y guitarra.

Muchos de los elementos del blues, como el patrón de llamada y respuesta y la utilización de las notas de blues, pueden encontrarse en las raíces de la música africana; Sylviane Diouf señala algunas características determinantes del blues, como son el uso de melisma y una entonación nasal, que pueden sugerir la conexión entre la música del África Occidental y el blues. El etnomusicólogo Gerhard Kubik puede que haya sido el primero en afirmar que ciertos elementos del blues tienen sus raíces en la música islámica de la parte central y occidental de África.

"Los instrumentos de cuerda (los preferidos por los esclavos procedentes de las regiones musulmanas de África), estaban generalmente permitidos ya que los dueños de los esclavos consideraban que dichos instrumentos se asemejaban a otros instrumentos europeos, como el violín. Debido a ello, aquellos esclavos que eran capaces de tocar un banjo, u otro instrumento de cuerda, podían hacerlo con mayor libertad. Este tipo de música solitaria de esclavo muestra elementos de un estilo árabe-islámico basado en la huella que el Islam ha impreso durante siglos en África Occidental" Gehard Kubik

Kubik también apuntó que la técnica 'Mississippi' de tocar la guitarra, mediante una cuchilla afilada (utilizada por W.C. Handy), corresponde a un tipo de técnica musical similar usada en ciertas culturas del África central y occidental. El diddley bow, el cual se piensa que fue muy común en todo el sur del continente americano durante los primeros años del Siglo XX, es una derivación de un instrumento africano, el cual es muy probable que ayudara en la transferencia de técnicas en los primeros comienzos del blues.

La música blues adoptó más adelante elementos del "ethiopian airs", "minstrel shows" y espirituales negros, incluyendo instrumentación y acompañamiento armónico. El estilo también está relacionado con el ragtime, el cual se desarrolló por la misma época, aunque el blues "preservó mejor los patrones melódicos de la música africana".

Canciones blues de este período, como las de Leadbelly o las de Henry Thomas muestran una amplia variedad de estructuras, convirtiéndose en las más habituales las formas musicales de doce, ocho o dieciséis compases, basadas en los acordes tónicos, subdominantes y dominantes. Las raíces de la que hoy en día se conoce como la estructura blues de doce compases, están documentadas en la historia oral y en las partituras de las comunidades afroamericanas que habitaban las regiones del Bajo Mississipi, en la calle Beale de Memphis y en las bandas blancas de Nueva Orleans.

Letras

La forma original de las letras de blues consistió, probablemente, en una única línea repetida tres veces. Más adelante, la estructura actual, basada en una única repetición de una línea seguida por una línea final, se convirtió en estándar. Estas líneas solían ser cantadas siguiendo un patrón más cercano a una conversación rítmica que a una melodía.

Los primeros blues, con frecuencia, tomaban la forma de una narración la cual solía transmitir mediante la voz del cantante sus penas personales en un mundo de cruda realidad: "un amor perdido, la crueldad de los agentes de policía, la opresión de los blancos y los tiempos difíciles". Gran parte de los blues más antiguos contienen letras más realistas a diferencia de la mayoría de la música popular que se grababa por aquellos tiempos; por ejemplo, la canción "Down in the Alley" de Memphis Minnie, trata sobre una prostituta que mantiene relaciones sexuales con un hombre en un callejón.

Este tipo de música se denominó "gut-bucket" blues, un término que hacia referencia a un instrumento musical casero (con forma de bajo) fabricado a partir de un cubo de metal el cual era utilizado para limpiar los intestinos de los cerdos para preparar chinchulín (un tipo de comida que se asociaba con la esclavitud). Las canciones "gut-bucket" blues solían ser depresivas y trataban acerca de las relaciones ásperas y difíciles, de la mala suerte y de los malos tiempos; debido a este tipo de canciones, y a las calles donde se interpretaban, la música blues adquirió mala reputación, llegando a ser criticada por feligreses y predicadores.

A pesar de que el blues solía asociarse con miseria y opresión, también puede adquirir tintes cómicos o humorísticos, y en muchos casos, connotaciones sexuales.

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Bueno, el artículo es mucho más largo y se mete con asuntos de teoría musical e historia del género, pero como creo que ya es bastante denso lo que he puesto aquí, simplemente os cuelgo el enlace a la Wiki y el que esté REALMENTE interesado puede saber más cosas.

Wikipedia - Blues

Para finalizar, Tío Elwood, con la aprobación de los sabios del Templo Dimensional, os pone un par de videos de Youtube con canciones de blues, una obra maestra del blues clásico, de Robert Johnson (Crossroads Blues) y algo un poco más modernete de la mano del irlandés Gary Moore (Story of the Blues) para que veáis la evolución que ha tenido este género musical y que, en el fondo permanece virgen en cuanto a su propósito e intencionalidad. Fijáos sobretodo en lo evocador del vídeo de Robert Johnson (un buen montaje, sin duda) y en el solo de guitarra de Gary Moore (una obra maestra). Me despido por hoy, pues, con la famosa frase de Murphy Encías Sangrantes, entrañable bluesman de Los Simpsons:

"El blues no es para sentirte tú mal, sino para hacer que los demás se sientan mal".

CROSSROADS BLUES




STORY OF THE BLUES

Hace mucho tiempo, en una galaxia pixelada...

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Saludos de nuevo, frikys y no-frikys visitantes del Templo Dimensional. Lo sé, soy muy malvado por haber abandonado el blog tanto tiempo, pero es que he cometido un error imperdonable... unirme a un juego on-line XDXD. Sí, también sé que juré hace mucho que no me engancharía a estas cosas saca-dineros, pero es que... la carne es débil XDXD y además el juego susodicho al que me he enganchado es, ni más ni menos, que STAR WARS: GALAXIES. Aunque el juego ha cambiado mucho, tal y como me recuerda Alex el primo de Javi cada dos por tres, la verdad es que estuve mirando mucho el tema del juego antes de decidirme, y dado que he visto cómo han ido corrigiendo el juego a lo largo de los dos largos años que han pasado desde la crísis brutal que tuvo este juego, pues al final me decidí.

Pero no os alarméis, que no todo está perdido para el Tío Elwood, porque a pesar de que juego bastante y es realmente espectacular, estoy haciendo todo lo posible para mantenerme firme en mi decisión de no dejarme atrapar por el juego más de lo necesario y habitual. Usease, que seguiré jugando a rol y esas cosas, yendo al cine con los colegas y esas cosas que suelo hacer. Y si véis que dejo de hacerlo, me dáis un capón, que bien merecido me lo tendré.

Vale, ahora que ya hemos hecho las advertencias de rigor, me gustaría hablaros un poco sobre, probablemente de entre todas las cosas de las que soy friky, la que más: ¿a qué ya sabéis cual? XDXD Pues sí, hace muchos años cuando era un niño pequeño y era Navidad y en la televisión ponían películas decentes (no como ahora), pues a TVE le dio por poner las tres películas de la trilogía clásica de La guerra de las Galaxias en varios días consecutivos. Y, como no, mi padre que también tiene sus ramalazos frikys, las grabó todas en vídeo.

Y ahí fue el comienzo de mi perdición... esas naves, los sables de luz (esta es la única forma correcta de decirlo, nada de espada láser ni espada de luz, ni sable láser... viva el frikismo :-)), los personajes inolvidables, los androides, y sobretodo esa magna y majestuosa banda sonora de nuestro querido y adorado John Williams. Ese inicio, con las letras amarillas pasando por la pantalla en las que te cuentan el prólogo del film mientras esa espléndida música resuena en nuestro oídos... En fin, cualquiera con un poco de edad entenderá lo que siento al ver una y otra vez estas películas. Incluso viendo las nuevas películas, que son bastante inferiores a las antiguas, se me escapa la lagrimita de emoción. Ainns... lo que está claro es que STAR WARS es para mi generación lo que EL SEÑOR DE LOS ANILLOS será para la generación de ahora. Pasarán veinte años y se seguirán emocionando con EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (me emociono hasta yo, que me ha pillado ya bien crecidito), y así nos pasa ahora a nosotros con aquella galaxia muy, muy lejana.

Pero, ¿acaso es tan lejana? NO, porque hoy os quiero hablar de una forma sencilla de meterte en esa galaxia y vivirla en primera persona. os voy a hablar un poco sobre los videojuegos basados en Star Wars, o por lo menos los que son más míticos. Y el 95% de ellos no son con cuota mensual XDXD. Pues allá vamos, ponéos los cinturones que vamos a saltar al Hiperespacio en 5...4...3...2...1...

- Star Wars Knights of the Old Republic: EL JUEGO DE ROL por excelencia basado en Star Wars y sistema Dungeons & Dragons (D20). Un juego impecable en todos los aspectos, con una trama sólida, unos personajes excelentes (ese Revan!!!) y rezumando espíritu SW por todas partes. En dos palabras, IM-PRESIONANTE. Tiene una segunda parte que, creo yo, es mejor en el desarrollo de la trama y las posibilidades de juego, pero se hunde sin remedio en la parte final, que nos deja a los jugadores con cara de tontos.

- Star Wars: El Imperio en Guerra: ¿Qué ocurre si mezclas la gestión ecónomica y planetaria que ya vimos en el clásico juego de LucasArts "Rebellion" y la acción y estrategia al mejor estilo Age of Empires? Pues te sale este juego, de lo mejorcito que han hecho en estrategia ambientado en esta saga. Elige si quieres llevar a los Rebeldes o al Imperio (y en la expansión a los Criminales como Sol Negro y esas organizaciones tan majas) y aplasta a tu enemigo sin compasión, construyendo recursos, naves y tropas en los diferentes planetas de la galaxia.

- Saga de Dark Forces: Jedi Knight: Realmente esto no es un juego, sino una saga de shooters y juegos de acción que engloban:

- Dark Forces
- Dark Forces II: Jedi Knight
- Jedi Knight: Mysteries of the Sith (el único juego en el que llevas a Mara Jade hmmmm)
- Jedi Knight II
- Jedi Knight III: Jedi Academy

Mires por donde lo mires, estos juegos son excelentes, en todos ellos (menos en Mysteries of the Sith y en Jedi Academy) juegas con Kyle Katarn, un mercenario que luego se hace jedi, que luego vuelve a ser mercenario y que, finalmente, se vuelve a hacer Jedi ayudando al Skywalker en el Templo Jedi de Yavin IV. Este personaje ya se ha hecho un hueco en los corazoncitos de muchos frikys de SW, hasta el punto de haberlo incluido prácticamente dentro del Canon de la saga e incluso aparece en los manuales del juego de rol. Nada menos. Lo más divertido de estos juegos es que son shooters pero son de acción también; en el momento en que coges un sable de luz el juego se vuelve increíble, con poderes de la fuerza y esas cosas. El más divertido en este aspecto es el Jedi Academy.

- Star Wars Racer: ¿Te gustó la carrera de vainas del Episodio I? Pues con este juego podrás hacer todas las carreras que quieras. Un juego muy entretenido para pasar el rato.

- Tie Fighter: Un juego antiguo donde los haya (solo tira en MS-DOS), pero divertido hasta un extremo insospechable. ¿Siempre quisiste cambiar el rumbo de los acontecimientos de la Guerra Civil Galáctica? ¡Pues súbete a los mandos de un TIE-Fighter y aplasta a esos perros rebeldes! De todos los simuladores de naves espaciales que he jugado, este es probablemente el más divertido. Si queréis probar con los rebeldes, también os recomiendo "X-Wing: Alliance", aunque creo que "Tie Fighter" es más intuitivo.

- Star Wars Galaxies: Llevo poco jugando a esto, pero diré los inconvenientes antes de decir las virtudes. 1: PAGA, PAGA Y PAGA. Si no tienes un trabajo estable, olvídate de jugar, porque es un sacadineros. 2. Hay pocos jugadores ahora mismo, porque en 2005 los diseñadores hicieron una cagada y cambiaron el juego al 100%, haciendo que los jugadores veteranos huyeran de él como de la peste. 3. Está totalmente en inglés, y es un coñazo ir traduciendo a cada momento. 4. No hay manuales decentes para las miles de cosas que puedes hacer (como comprarte una casa y amueblarla, fabricar objetos, tunear tu nave espacial, coleccionar objetos, y más y más).

Vale, y ahora hablaré de sus virtudes: 1. Star Wars en estado puro, puedes viajar a muchos planetas de la galaxia (incluso planetas de películas nuevas como Mustafar o Naboo) y hacer MILES de quests. Puedes hablar con personajes de las películas e incluso recibir misiones de ellos. Yo ya he hablado con Luke, Boba Fett y Jabba, y he recibido quests de los tres. Se dice incluso que si eres Imperial puedes recibir quests de Lord Vader (hmmm). Por tanto, con todo lo que hay, es un juego muy difícil de agotar. 2. Te permiten llegar hasta nivel 90, mucho mejor que en el Guild Wars que te quedas en un triste nivel 20 penoso. 3. Es un mundo vivo y que evoluciona constantemente (como cualquier otro juego on-line) pero además tiene la ventaja de que motiva mucho más el Roleo que el simple y aburrido "mata monstruos, lotealos, consigue items y mólate más que nadie en el server). La parte de roleo es la que más me ha gustado por ahora. 4. Tienes todas las razas de Star Wars (mi personaje es un contrabandista Twi'lek que se ha unido a la Alianza porque el Imperio mató a sus padres) y profesiones (tienes Jedi, Contrabandista, Comando, Oficial, Espía, Cazarrecompensas, Médico, Comerciante y Entertainer) e incluso dos de las profesiones están planteadas directamente para el Roleo en vez del combate. Eso sí, antes había muchas más profesiones y este es uno de los aspectos en los que más ha perdido el juego.

En fin, que no os voy a hablar más del Galaxies porque además nadie se va a apuntar XDXD (aunque el juego con todas las expansiones vale 10 euros en Game).

- Lego Star Wars: Direis que estoy loco, pero eso es porque no habéis jugado a este juego. Es increíble en todos los aspectos. Imagínate el mundo de Star Wars con muñecos de Lego, pues eso es lo que vas a encontrar. Hay dos juegos, uno que cubre las películas nuevas y el segundo que es de las películas antiguas. Realmente un juego MUY divertido y estimulante.

- Star Wars Battlefront I y II: ¿A alguien le suena la saga de videojuegos Battlefield? Pues esto es lo mismo pero en Star Wars. Es como un shooter pero en escenarios cerrados. Juega batallas épicas de la saga como Hoth, Endor o Geonosis, mata a imperiales o rebeldes hasta hartarte y además puedes jugar on-line sin pagar (si tienes el juego original, claro). En el Battlefront II, además, llevas a personajes míticos de la saga como Vader, Yoda u Obi-Wan, y puedes jugar una campaña que transcurre en los 20 años que pasan entre el Ep. III y el EP. IV. Unos juegos muy recomendables, que además creo que también están para Playstation 2. Así que no hay excusa!! XDXD

Pues por hoy eso es todo, ya os he hablado de los que considero mejores juegos de esta saga, y creo que si he conseguido picar a alguien a que los pruebe, pues algo habré conseguido. Si nos vemos por ahí os puedo pasar los juegos porque los tengo todos, así que nada de excusas baratas como "es que no sé donde conseguir los juegos".

Y eso, a ver si con este artículo consigo enfrikar a alguien a Star Wars y unirlo a la verdadera Fe. XDXD

Me despido poniendo una foto de mi personaje favorito, Obi-Wan Kenobi. ¡Que la Fuerza os acompañe!